Petróleo, Oro y Crédito Tóxico (¿esta vez será diferente...?)

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales) Que la guerra impacta en las Bolsas, ya lo hemos descrito. Pero, con el conflicto bélico llegando al clímax en Medio Oriente, resulta imprescindible analizar el precio del petróleo y su relación con la cotización del oro

En los dos apuntes anteriores a éste, hemos abordado -en base a la data difundida por distintas fuentes- la cuestión en torno al tema del crédito privado en EE.UU. y que aún sigue bastante eclipsada debido al desarrollo de las hostilidades en el Medio Oriente.

Para mayor información sobre el tema, recomendamos el excelente artículo “¿Qué pasa con el Private Equity?” firmado por Diego Puertas y publicado en Substack el lunes 16 de marzo.

Ahora bien -con la guerra llegando a su clímax-, no podemos dejar de advertir y sumar  al análisis una relación para nada menor como es la del precio del petróleo y la cotización del Oro.

Precio Petróleo crudo WTI / USD (últimos 30 dd.): 

 

 

Desde que se disparó el primer misil (28 de febrero), el crudo saltó hasta alcanzar los USD 116,53 por barril el 9 de marzo, para después retroceder hasta una cotización actual de USD 93,79/bbl.   

Esto es, de los USD 67,67 por barril (cotización en la víspera del inicio de la guerra), escaló algo más del 72%, para luego recortar casi un 20% de esa subida. Pero si echamos un vistazo al mercado de futuros del crudo WTI, los contratos con vencimiento en julio próximo están operando por debajo de los USD 90, y los de setiembre apenas por encima de USD 80. Vale decir, este mercado se encuentra en backwardation (donde el precio al contado -spot- de una materia prima es más alto que sus precios futuros; siendo el contango lo opuesto). Tener presente este punto para lo que venga después. 

Precio contado Oro / USD (últimos 90 dd.): 

 

 

En el caso del Oro, todo 2025 fue una fiesta hasta alcanzar el 29 de enero reciente un récord histórico de USD 5.557,49 por onza. Desde entonces, ha caído casi un 17% (la Plata, en el mismo período, retrocedió algo más del 39%). 

Según Mike McGlone de Bloomberg, la volatilidad en Oro a 180 dd. es casi 2,5 veces (2,5x) la del S&P 500 (SPX), poniendo así en duda su rol histórico como activo de valor. La combinación de conflictos geopolíticos y riesgos en el suministro de energía (estrecho de Ormuz) le recuerda bien a la antesala de la crisis financiera de 2008, cuando el petróleo subió antes de desplomarse con la desaceleración económica global. Mientras tanto, el SPX mantiene baja volatilidad, un desequilibrio que suele anticipar correcciones bruscas en los mercados de renta variable. Otros índices también importantes muestran retrocesos, actuando como señales adelantadas de un posible ajuste global impulsado por el shock energético.

Pero McGlone no es el único que está mirando por el retrovisor al año 2008. Micahel Hartnett, Jefe de Estrategia de Inversiones del Bank of America, en su clásico “The Flow Show” de la semana pasada, describió esta cuestión desde otro ángulo: “De agosto de 2007 a julio de 2008, el precio del petróleo pasó de USD 70/bbl a USD 140/bbl y comenzaron las turbulencias de las hipotecas subprime (BNP Paris Paribas / Notherm Rock en UK / Bear Stearns en EE.UU.); el petróleo alcanzó su máximo el 3 de julio de 2008, el mismo día en que el Banco Central Europeo (BCE) subió 25 puntos básicos, uno de los mayores errores de política monetaria de todos los tiempos... 74 días después, vino la quiebra de Lehman Brothers, la crisis financiera global en pleno apogeo, ya que el crédito superó al petróleo (que se desplomó hasta los USD 40/bbl), el BCE se vio obligado a recortar 325 puntos básicos; la probabilidad de una subida de tipos del BCE para junio de 2026 es ahora del 75%, y Wall St opera ominosamente con un análogo de 2007-2008”.

Siempre en su estilo críptico, se pregunta: “No sé qué es peor, si lo del petróleo o lo del crédito [privado]”. 

Según Hartnett: “Sugerimos un escenario bajista con el petróleo WTI por debajo de 100 USD el barril, el dólar (DXY) por encima de 100, el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años por encima de 5% y el S&P 500 por debajo de 6.600 puntos. Estos niveles tienden a provocar respuestas de política (guerra, petróleo, Fed, aranceles) para evitar cortocircuitos [short-circuit] en Main Street (mercados emergentes, Japón/Corea, bancos, bienes industriales, semiconductores son los más vulnerables si los niveles caen); las mejores compras de cese del fuego... Bonos del Tesoro, China, consumo, empresas de pequeña capitalización; pero la estanflación derivada de una guerra prolongada y eventos bancarios en la sombra es el manual de jugadas de la Asignación de Activos (‘is AA playbook’)”.

En criollo: Hartnett define las actuales condiciones de mercado más bien como fuleras: dólar fuerte (índice DXY), tasas largas altas, acciones flojas. Pero aclara que si eso pasa, entra a la cancha el 7° de Caballería: el gobierno y hasta la propia Fed van a intervenir (política fiscal, comercial y monetaria). Bah…, lo de siempre. Por otra parte, si hay un “alto el fuego” en Medio Oriente, los trades que más pueden rebotar son: Bonos, China, consumo, y small caps. Pero si el conflicto se alarga y se suman los problemas de crédito privado ocultos, se darían las condiciones necesarias para que brote una estanflación.

Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.

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