El presidente de Estados Unidos quiere bajar los precios de la carne en su país mediante la importación de medias reses desde Argentina. Donald Trump anunció que la exportación ganadera de nuestro país hacia la potencia del norte crecería de las actuales 20.000 toneladas hasta 70.000, en breve lapso. Y la medida arrancó una sonrisa del sector frigorífico ante la posibilidad de triplicar las facturaciones.
“Es una muy buena noticia que permitirá vender carnes argentinas con arancel preferencial”, dijo Sebastián Bendayán, titular de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (CAFRISA). “Hoy, solo le vendemos a Estados Unidos cortes para hamburguesas y ahora se podrá ampliar a cortes de mejor calidad”, agregó. El industrial de la carne diferenció las preferencias del consumidor estadounidense y el argentino: el año pasado se faenaron en el país 14 millones de cabezas y “el 70% de la producción ganadera se comercializó en el mercado interno. Fueron animales chicos de no más de 250 a 300 kilos, que es la preferencia del consumidor local. Pero, para los norteamericanos, debemos producir animales más pesados -por encima de los 450 kilos- y sí o sí, terminado a campo”, explicó Bendayán.
¿El asado nos saldrá más caro?
El precio de la carne subió por debajo de la inflación en los último cuatro meses, por lo que la mayor demanda exportadora y los valores relativamente bajos dentro del mercado interno podrían derivar en una suba de precios en góndolas de carnicerías “pero, si eso ocurre, será de mínimo impacto -sostuvo el titular de CAFRISA- porque el consumo está muy deprimido y no hay espacio para subas importantes en comercios minoristas”.
Hoy, el argentino promedio consume unos 48/50 kilos de carne vacuna al año (muy lejos de los casi 70 kilos al año que comíamos veinte años atrás). Además de la caída en la demanda, surgieron alternativas competidoras de la carne vacuna a la hora de incorporar proteínas, como el pollo (40 kilos per cápita al año) y el cerdo (20 kilos per cápita al año). Por lo que la posibilidad de aumentos bruscos está muy limitada.
Cambio de frente: de China a Estados Unidos
En los últimos años casi toda la exportación ganadera tuvo como destino el mercado asiático (China en particular) “pero, animales viejos” de más de 6 ó 7 años”, según Bendayán. Estados Unidos pretende otro tipo de hacienda por lo que los dos destinos exportables serían complementarios y permitirían mantener abiertas las dos ventanas al mundo.
Según los frigoríficos hay un buen horizonte para la provincia de Santa Fe inclusive, para otorgarle valor agregado a los productos bovinos. Hay, además, un mejoramiento de los precios internacionales, producto de la caída de stocks ganaderos en las principales potencias competidoras de la Argentina en el hemisferio norte.
“Falta una política ganadera”
El titular de CAFRISA insistió con la necesidad de “una política ganadera de largo plazo”. Es que un pollo está listo para faenarlo en apenas 60 días. Un cerdo en poco más de cuatro meses pero, “para llegar a faenar un novillo de exportación el productor necesita casi tres años de cría” y esa perspectiva amerita políticas claras para proyectar horizontes de mediano plazo, como exige la ganadería.
Tu opinión enriquece este artículo: