Se acerca el frío y Río Negro mostró en Rosario su “invierno total” (y el plan ya no es solo esquiar)

La provincia de las manzanas presentó su temporada de Invierno 2026 con una propuesta que combina nieve, mar, estepa y experiencias durante todo el año, bajo la idea de “La Patagonia en un solo lugar”.

Río Negro presentó en Rosario su Temporada de Invierno 2026. El encuentro, realizado en el Hotel Ros Tower, reunió a agentes de viajes, operadores turísticos y prensa especializada, y permitió mostrar una oferta cada vez más diversa. Si bien el mayor flujo turístico sigue concentrado en San Carlos de Bariloche, hoy la provincia apuesta a diversificar productos para que los visitantes conozcan las bellezas naturales de todo su territorio.

La presentación estuvo a cargo de Bruno Hellriegel, coordinador de ATUR (Agencia de Turismo de Río Negro), quien destacó el carácter integral de la propuesta: un territorio organizado en cuatro grandes regiones —Cordillera, Estepa, Valles y Mar— que permite vivir múltiples experiencias en un mismo viaje. Traducido: pasar de la cordillera al mar, cruzar la estepa, recorrer bodegas y hasta observar fauna marina en un mismo itinerario. 

Paso a paso, región por región

En la Región Andina, la nieve sigue siendo protagonista, pero con propuestas para distintos perfiles. Desde centros de esquí consolidados como el Cerro Catedral (uno de los más grandes de Sudamérica) con infraestructura de primer nivel y kilómetros de pistas, hasta alternativas más nuevas que ganan terreno. En El Bolsón, el Laderas - Cerro Perito Moreno (definido como “el más joven del país”) se presenta como “una joya que hay que vivenciar: casi un desierto de nieve a 1650 metros de altura”. Ofrece pistas amplias, menos concurridas y un entorno ideal tanto para principiantes como para quienes buscan esquiar con mayor tranquilidad. Además, suma un diferencial poco común: es uno de los pocos lugares de la Patagonia donde incluso en verano se puede tener contacto con la nieve.

En este circuito, Dina Huapi cumple un rol clave como punto de conexión: es una transición entre la cordillera y la estepa, marcando uno de los contrastes geográficos más característicos de Río Negro.

La Región Sur (Estepa) gana protagonismo con propuestas de turismo rural, científico y paleontológico. Allí aparece uno de sus grandes diferenciales: la calidad de su cielo, considerado entre los mejores del mundo para la observación astronómica. Un escenario ideal para experiencias vinculadas a estrellas, eclipses y astroturismo. A esto se suma el Tren Patagónico, que propone un viaje distinto, conectando la cordillera con el mar a través de un trazado escénico que atraviesa algunos de los paisajes más auténticos de la Patagonia.

Como novedad, también se suma el Paleoparque Comallo, ubicado a algo más de una hora de Bariloche, que propone recrear cómo era la Patagonia antes del surgimiento de la Cordillera de los Andes, ampliando la oferta hacia el turismo científico.

En los Valles, el turismo se cruza con la producción. Esta región, atravesada por el Río Negro, es el corazón productivo de la provincia. Allí se desarrollan propuestas y circuitos de enoturismo con bodegas y chacras, en articulación con Neuquén, además de una industria vinculada a la producción de peras y manzanas que impulsa la sidra. En este contexto, se destaca la reciente inauguración del primer museo de la sidra y el vino.

La identidad gastronómica es otro de los ejes fuertes de la provincia. En El Bolsón se produce una porción muy significativa del lúpulo de Latinoamérica, base de la industria cervecera, lo que posiciona a la región como un actor clave en la cadena: gran parte de la cerveza que se consume en el país tiene origen en estas chacras.

Por su parte, la Región Mar suma uno de los espectáculos naturales más impactantes del país, cuyo inicio coincide con la temporada de invierno: desde Las Grutas hasta el Puerto de San Antonio Este, entre junio y octubre se puede vivir el avistaje de ballena franca austral —junto a delfines, lobos marinos y orcas— en entornos naturales únicos y bajo protocolos de turismo responsable.

En términos de conectividad, otro dato relevante es la operación de vuelos estacionales entre Rosario y Bariloche por parte de Aerolíneas Argentinas (una conexión que el sector busca consolidar como permanente).

Con esta presentación en Rosario, Río Negro refuerza su presencia en mercados clave y apuesta a consolidarse como un destino de cuatro estaciones: nieve en invierno, playas en verano, lagos y bosques andino-patagónicos, y una oferta productiva y cultural activa todo el año.

El concepto que sintetiza la estrategia es claro: “La Patagonia en un solo lugar”. Y la invitación también: no solo viajar en invierno, sino encontrar motivos para volver en cada estación.