La convergencia de estas medidas marca un punto de inflexión para la competitividad de la Argentina, al consolidar reglas claras, previsibilidad e incentivos concretos para la inversión y el empleo formal, tales como la disminución de las cargas sociales.
La modernización laboral fortalece la seguridad jurídica y promueve la formalización, reduciendo distorsiones que afectan la productividad.
El RIMI por su parte, impulsa la inversión en bienes de capital y actualización tecnológica, dinamizando las cadenas de valor.
En paralelo, el acuerdo con la Unión Europea amplía el acceso a mercados exigentes y mejora la inserción internacional, potenciando las exportaciones con mayor valor agregado.
Estas decisiones son fundamentales para definir el modelo económico y productivo de nuestro país y permiten avanzar de una manera competitiva, federal y orientada al crecimiento sostenible, eliminando sesgos anti-productivos y promoviendo la generación de empleo genuino que proyecta a la Argentina al mundo con mayor previsibilidad, inversión y trabajo formal.
Las bolsas de Comercio del país celebran el acuerdo Mercosur-Unión Europea (“competitividad, previsibilidad e inserción internacional para la Argentina productiva”)
Las Bolsas de Cereales y de Comercio de toda la Argentina firmaron su beneplácito ante la ratificación del Acuerdo de Asociación Mercosur-Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral, que incorpora el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), en un documento que unifica la posición de las siete entidades.
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