Cambios en la estructura del mercado de capitales (más allá de la tregua en Medio Oriente)

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales)  A pesar del muy frágil alto el fuego en la guerra, el mercado no puede soslayar temas que venían preocupando y mucho: el estropicio del crédito privado y las secuelas de la irrupción de la AI frente al sector de software

En apuntes anteriores hemos dado cuenta de esta cuestión que no deja de representar una amenaza más que latente.

Es que los problemas suscitados en el campo del crédito privado vienen de la mano de las dudas cada vez más fuertes sobre el futuro de la industria del software. Precisamente, las instituciones ligadas al crédito privado se concentraron en financiar al (por entonces pujante) sector de software. A propósito: para analizar el costado vivencial sobre la crisis de este colectivo, resulta más que oportuno leer el reciente artículo “The Software Engineers Are Freaking Out”, escrito por Evar Gardner, y traducido como “Los ingenieros de software están entrando en pánico” (https://www.thefp.com/p/the-software-engineers-are-freaking).

Como síntesis de lo expresado hasta acá, la cotización de Blackstone (Ticker: BX) -en tanto ícono del sector de capital privado- ha retrocedido más del 24% en lo que va del año (y más del 50% desde su último máximo alcanzado); mientras que el ETF IGV que replica las valoraciones de las empresas que integran la industria del software ha caído casi 30% en 2026 (hoy jueves perdió casi el 4%).  

Dicho esto, pasemos ahora a la cuestión central que nos ocupa en este apunte de casi fin de semana. Tal vez hubiera sido apropiado ponerle como título lo que Bob Dylan expresaba con que “las cosas han cambiado”, adicionándole: “De dos maneras: gradualmente, y luego de repente”. 

Para eso, tomaremos como eje principal lo expuesto por Bobby Molavi en su último paper de Goldman Sachs International Global Banking & Markets (informe, desde ya, eclipsado por el fragor de la guerra en Medio Oriente).

¿Y qué dice Molavi? Básicamente, postula que lo que vivimos en la actualidad “quizás sea una señal de que la estructura del mercado ha cambiado de forma permanente, al igual que sus participantes (más cuantitativos y más minoristas), y, por lo tanto, los patrones históricos y tradicionales tienen ahora menos validez de la que cabría esperar”.

Empieza diciendo que hemos visto cómo se rompen varias correlaciones tradicionales entre activos, por ejemplo, las acciones son sorprendentemente resistentes, el Oro y su estatus de refugio seguro se ve empañado a medida que baja muy probablemente debido a que es una herramienta de financiación, y finalmente “los bonos bajan en lugar de subir impulsados ​​por el posicionamiento y el desmantelamiento forzoso”.

Luego, apunta al poder del segmento minorista. Este punto es primordial. A medida que la tecnología, el segmento minorista y los mercados machtean, “vemos cambios estructurales en cuanto a quién negocia acciones (volúmenes), quién mueve acciones, y quién posee acciones (50% en manos de hogares). En efecto, a medida que las barreras de acceso disminuyen (neobrokers, iPhones y operaciones a un clic de distancia), y a medida que aumentan los rendimientos en temas que muchos siguen (AI, Oro, operaciones relacionadas con las bravuconadas proferidas por Trump, etc.), “es probable que veamos más cambios estructurales”. El segmento minorista solía ser secundario para los mercados, ahora vemos más de cien millones de operadores minoristas activos mensualmente en EE.UU. Se nota una mayor “ludificación” [trad. gamification] de los mercados con empresas como Kalshi y Polymarket que hacen que “todo sea operable en cualquier lugar con mercados de predicción”. Irrumpe así un entorno permisivo. Según Molavi: “Hemos visto a la SEC retirar los casos contra Opensea, Robinhood y Coinbase“, por citar los más relevantes.

Además, se ha observado un crecimiento interanual en términos de inversores minoristas en Fidelity, Robinhood, Charles Schwab e Interactive Brokers. También se ha visto que las opciones de trading minorista crecieron de alrededor de 12 mil millones de dólares de contratos al año á 15 mil millones, y las operaciones de “opciones de día cero” (0 Days To Expiration), o simplemente las 0DTE (por sus siglas en inglés), ahora representan alrededor del 59% del volumen diario de opciones del S&P 500 (SPX).

Una digresión sobre esta operatoria en particular. Durante los últimos años, el crecimiento de los 0DTE ha ido acompañado de una sensación bastante peligrosa: la de haber encontrado una cobertura estable en el mercado intradía. En los últimos 12 meses, el mercado 0DTE (especialmente en SPX) ha seguido creciendo de manera sostenida, y “normalizándose” hasta convertirse en el modo dominante de operativa intradía en opciones de índice. En 2025, el Chicago Board Options Exchange (Cboe, por sus siglas en inglés) -la mayor Bolsa del mercado de opciones de EE.UU.- ya reportaba que las opciones denominadas 0DTE del SPX promediaron ~2,3 millones de contratos/día y representaron ~59% del volumen total del SPX. En 2026, ese peso siguió subiendo: en febrero de 2026 el Cboe reportó un récord de 3 millones de contratos/día en 0DTE de SPX, equivalente a 63% de todo el volumen de SPX. Y en marzo de 2026 volvió a marcarse un nuevo récord: 3,2 millones de 0DTE de SPX (volumen promedio diario durante el mes), y 3 millones (volumen promedio durante el trimestre). Ese crecimiento no sólo es “más volumen”: también cambia el tipo de flujo (más táctico, más a corto plazo, más sensible a eventos), y la forma del riesgo. El Cboe estima que el retail representa ~50-60% del trading 0DTE en SPX.

Por otra parte, el lugar que ocupan los ETFs es cada vez más preponderante en este cambio de estructura de mercado de capitales al que nos referimos aquí.

Los Activos Bajo Administración (AUM, por sus siglas en inglés) de los ETFs en EE.UU. alcanzaron 14,3 billones de dólares en febrero de 2026, con flujos mensuales superiores a los 189 mil millones. Esto representa un crecimiento notable: al cierre de 2025, el AUM total de la industria ETF en EE.UU. era de 13,46 billones de dólares, un 30% más que los 10,33 billones de dólares de finales de 2024. ¿Qué porcentaje representa sobre el total del mercado? El mercado accionario total de EE.UU. ronda (maso) los 50-55 billones de dólares de capitalización bursátil (S&P 500 + resto del mercado). Con ~14 billones en ETFs de Renta Variable, los ETFs representan ~25-28% del mercado accionario estadounidense.

De este modo, el mercado de ETFs de EE.UU. domina el mercado global con cerca del 70% de market share mundial, siendo líder absoluto en volumen de emisión, volumen de operaciones, e ingresos netos. Los ETFs de Renta Variable son el segmento predominante, representando el 63% de los flujos, y el 79% del AUM total. En 2025, trajeron más de 900 mil millones en ingresos. Por su parte, los ETFs de Renta Fija cerraron 2025 con 2,27 billones de dólares en activos, atrayendo 433 mil millones en nuevos flujos, un 30% del total. Los ETFs pasivos (indexados) concentran en la actualidad el 89% del AUM total, mientras que los activos representan el 11% restante. Sin embargo, los activos ETFs captaron el 32% de todos los flujos en 2025, y más del 80% de los nuevos ETFs lanzados ese año fueron de gestión activa. En 2025, los ETFs en EE.UU. registraron ingresos netos de 1,48 billones, superando el récord anterior de 1,1 billones en un 34%. Diciembre de 2025 fue el primer mes en la historia en superar los 200 mil millones de entradas en un solo mes. 

En síntesis, los ETFs ya no son un vehículo secundario: con más de 14 billones de dólares en activos, representan una porción dominante del ahorro e inversión institucional y minorista en EE.UU., y siguen ganando terreno frente a los fondos mutuos tradicionales (los viejos Mutual Funds).

Después de todo lo expuesto, se pregunta Bobby Molavi: “¿cómo está cambiando esto otras cosas?” Su respuesta es más que elocuente: “Los periodos de tenencia pasaron, en promedio, de 8 años en 1960 a unos pocos meses en 2020. Con el fin de la era de Warren Buffett, ¿quizás también llegue con ella un desafío para comprar y mantener?” 

A medida que los analistas cuantitativos, CTAs, y Hedge Funds generan entre un 20% y un 30% anual operando en horizontes temporales de un (1) minuto en adelante, el valor del trading, y la percepción sobre los periodos de tenencia más cortos podrían cambiar.

Y remata Molavi de Goldman Sachs: “Antes la gente quería ser futbolista, tenista, médico o abogado; quizás ahora quieran ser traders”.Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.

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