Mientras los maestros del sindicato de Docentes Particuladres (SADOP) rechazaron la oferta salarial del gobierno y lanzaron un paro en el inicio del ciclo lectivo el próximo 2 de marzo, las instituciones educativas privadas ya adelantaron el incremento de las cuotas mensuales y las matrículas anuales de inscripción, a la luz de los aumentos que otorgará la provincia.
Así lo indicó Alejandro Saba, presidente del Instituto de Educación Privada al señalar que “los retroactivos para compensar la inflación de diciembre y los aumentos previstos para enero y febrero impactarán en un diez por ciento de aumento en las cuotas de los colegios”. Así, también, ese porcentaje afectará la matrícula de inscripción anual, que se cobra junto a la cuota de marzo, en compensación por el no pago en enero y febrero.
Las subas no terminarán allí: para el trimestre abril, mayo y junio estiman un alza del 2% cada mes en las más de 300 escuelas privadas que hay en Rosario (en toda la provincia son 600), aunque, el impacto de las subas dependerá del nivel de subsidio oficial de cada uno de los establecimientos.
Crisis económica, migración interna y falta de alumnos
Las escuelas privadas vienen soportando los efectos de la recesión económica y la caída del salario, evidenciando una “migración interna” dentro del sistema: “muchos papás deciden sacar a sus hijos de establecimientos más caros y pasarlos a otros de cuotas más bajas, afectados por la dificultad de hacer frente a la mensualidad”, indicó Saba. No obstante, desde las escuelas intentan evitar el impacto que puede producir en los alumnos cambiar de maestros, de aula y de compañeros de escuela: “muchos chicos llevan 5 ó 10 años dentro de un mismo colegio. Por eso, tratamos de evitar que deban abandonarlo e irse a otro, acordando con la familia alternativas más económicas de contención”, explicó.
La estabilidad inflacionaria de los últimos años (aunque sigue siendo alta) “permite algún grado de programación en las escuelas para evitar el desgranamiento”, resumió Saba.
No obstante, a la depresión económica se le sumó otro fenómeno en los últimos años al que los institutos educativos aún no terminaron de adaptarse: es la caída sostenida de la matrícula, producto de la baja natalidad de las familias, en los últimos 10 años. Aproximadamente -según estadísticas del Instituto de Educación Privada, hubo un decrecimiento demográfico escolar de un 40% en el decenio que obliga a unificar cursos. “Hoy, no hay alumnos”, exagera Saba para ejemplificar el impacto del fenómeno de baja de natalidad y eso afecta de igual manera que la crisis económica.
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