Cómo dejar de perder guita en los mercados: Ethereum y “el dolor de ya no ser”

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales) Este “enfoque” se basa en el consejo de Warren Buffett: en inversiones sólo hay dos reglas. Regla 1: nunca pierdas dinero y Regla 2: nunca olvides la Regla 1. Remitimos aquí a lo que, por acción u omisión, no termina bien.

Una aclaración importante desde el vamos. En este apunte no haremos referencia a una pérdida ocasionada por la caída del precio de cotización de un activo determinado. Es decir, si se ha perdido guita frente a otras alternativas del mercado de capitales en sentido amplio (sea acciones, bonos, metales preciosos, commodities, real estate, etc.). El objetivo en este caso será marcar el error de haber apostado a favor de una promesa que resultó desmedida desde un principio.

Desde hace casi un mes, el Tether (USDT) superó a Ethereum (ETH) por capitalización de mercado. Por primera vez en casi nueve años, ETH dejó de ser la segunda mayor criptomoneda del mundo. ¿Quién lo desplazó? Fue una stablecoin, un dólar tokenizado respaldado por deuda de los EE.UU.
Desde entonces -si se suma USDC-, ambas stablecoins superan en la actualidad la capitalización bursátil de ETH. Mientras que la de esta última oscila en torno a los 191 mil millones de dólares; la adición de las primeras es de aproximadamente 258 mil millones de dólares.

De esta manera, se borraron nueve años de promesas. Ethereum se concibió como la extensión de lo que Bitcoin (BTC) no podía ser: una blockchain con contratos inteligentes. Nacida en 2015, ETH se convirtió en la plataforma donde la industria cripto explotó, con 1.300 criptomonedas a finales de 2017 hasta más de 10.000 que podemos encontrar hoy (según CoinMarketCap).

En todo este tiempo, Ethereum se mantuvo siempre como la segunda mayor criptomoneda de todas. Nueve años sin perder nunca de vista su mayor anhelo: el flippening (momento en que un activo supera en capitalización bursátil a otro). Un término acuñado también en 2017 para definir el momento en que ETH superaría por fin a BTC, para convertirse así en la mayor criptomoneda por
capitalización. Una promesa que nueve años después sigue sin cumplirse y que al producirse finalmente, no fue como los que apostaron en su momento por ETH esperaban.

La tendencia es clara. Mientras que la capitalización de Tether crece de forma vertical, Ethereum sufre para mantener su valor en los últimos años. No cabe ninguna duda que este 2026 ha sido un año bien diferente para los criptoactivos en general: el precio de ETH ha caído un 68% desde su último máximo, y el de BTC algo más del 52%. Es cierto que este sector ya ha pasado otras veces por mercados bajistas, pero esta vez no es solo una caída de precio. En el caso de Ethereum, se percibe como si su promesa se estuviese deshaciendo.

Es que su origen conceptual fue ser la mejora de Bitcoin. Ser lo que Bitcoin no pudo ser. Ethereum venía a convertirse en un activo descentralizado capaz de ejecutar cualquier programa mediante contratos inteligentes. El anhelo de Ethereum era convertirse en un dinero mejor que Bitcoin, superándolo incluso en capitalización bursátil. Y no pudo logarlo. Mientras que BTC mantiene una dominancia constante en torno al 60%; ETH nunca superó el 10%.

Pero lo más importante hoy es valorar el éxito de USDT respecto al sector de altcoins en general (todas las criptomonedas descontando Bitcoin). Y si lo vemos de esta manera, encontramos que la dominancia de las stablecoins, el peso de los dólares digitales dentro de las criptomonedas, es actualmente del 33%, cerca de su máximo histórico.

Así, casi un tercio de todo el ecosistema cripto que no es Bitcoin es sencillamente dólares, o “criptodólares” si se quiere decir así. Al día de hoy posee más de 122 mil millones de dólares de bonos americanos como respaldo. Está en el Top 20 mundial de tenedores de deuda de EE.UU. por delante de países enteros.

Por tanto, el mayor riesgo de Tether durante una década se convirtió en su mayor fortaleza. Y es que esa gran exposición al bono del tesoro de los EE.UU. hace que de repente sea una institución muy útil para ese país. Tan útil que de hecho este gobierno la ha abrazado a través de regulaciones como la Genius Act que fomentan la creación de nuevas stablecoins para, a través de ellas, incrementar la demanda de sus propios bonos.

La mejor manera de ver esto es advirtiendo la dominancia de Bitcoin sobre el sector cripto (exceptuando las stablecoins). Recordemos que cuando se lanzó Ethereum (2017), la dominancia de Bitcoin se desplomó. El mercado se llenó de monedas alternativas (las altcoins), pero luego BTC se recuperó y desde entonces cada nuevo suelo en la dominancia de Bitcoin ha sido más alto que el anterior.

Frente al planeta cripto, encontramos que el mínimo de dominancia de Bitcoin en el 2018 fue del 41%, en el 2021 del 43%, y ya desde 2024 se mantiene en el 60%. Hoy, por tanto, quedan dos casos de uso probados dentro de todas las criptomonedas, dos casos de uso que siguen creciendo, Bitcoin y el dólar, a través de su máximo representante USDT, que suman el 70% de todo el mundo cripto. 

No es que Ethereum no sea más un activo relevante (ni que tampoco su precio logre recuperarse). Lo que dejó de ser fue su promesa de que como cripto podía ser otra cosa. Al final, la realidad ha demostrado, tras casi 10 años, decenas de blockchains y millones de tokens, que solo quedan dos en pie. Es que a la hora de invertir, no siempre un activo se mide en precio de cotización sino que se valora en promesa.

Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.

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