El Acuario del Río Paraná ya se consolidó como un espacio estratégico de ciencia, educación y territorio. Con más de 110.000 visitantes, acercó la biodiversidad y el río a cada rincón de la provincia. Durante el año pasado, recibió cerca de 85.000 visitantes de público general y más de 26.000 provenientes de instituciones educativas y organizaciones sociales, alcanzando niveles de concurrencia similares a los registrados en 2018, año de apertura del Centro. Este crecimiento se dio en un contexto de ampliación de públicos, fortalecimiento de la propuesta educativa y una mayor llegada al territorio provincial.
Detalles de las visitas
Las visitas educativas abarcan todos los niveles del sistema, con fuerte protagonismo del nivel primario y un crecimiento significativo del nivel secundario, que duplicó su concurrencia respecto de 2024. Esta expansión permitió fortalecer el vínculo con juventudes y profundizar propuestas vinculadas a la ciencia, la tecnología y el ambiente. También recibió a asociaciones civiles, centros culturales, espacios comunitarios, organizaciones sociales, centros para personas con discapacidad, merenderos y bibliotecas populares.
“El Acuario aspira a abrir las puertas de la ciencia y la innovación a toda la sociedad. No es sólo un espacio de exhibición, es un centro vivo que conecta con escuelas, organizaciones y comunidades de toda la provincia. No es un ámbito aislado, sino una herramienta de transformación social. Cada actividad busca acercar el conocimiento a la vida cotidiana de las familias santafesinas”, subrayó la secretaria de Ciencia y Tecnología, Erica Hynes.
La agenda de actividades especiales también fue clave para ampliar el impacto territorial.
Colonias de verano, semanas temáticas para jardines y juventudes, propuestas intergeneracionales como Raíces del Paraná, celebraciones institucionales y acciones articuladas con programas provinciales y municipales marcaron un año de fuerte dinamismo.
En materia de acuicultura y conservación, este año se fortalecieron instancias de cooperación nacional e internacional y se participó activamente en proyectos de monitoreo ambiental. Entre ellos, se destacó el monitoreo del arroyo Ludueña realizado en mayo de 2025 junto al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, orientado al análisis e investigación de ADN ambiental.
De cara a 2026, proyecta profundizar dos grandes líneas de acción: el fortalecimiento estructural del Centro y la consolidación de su vinculación social, académica y productiva. Entre los principales desafíos se encuentran la mejora de la infraestructura, la renovación de los acuarios y el desarrollo de nuevas estrategias de vinculación educativa y territorial.