Si se observa a continuación el gráfico del precio del Metal Plateado durante los últimos 50 años, se advierten dos picos importantes en su cotización: el de los años 1980 y 2011. Si partimos de 1980 y nos dirigimos hacia el mínimo que se marcó en 1993 -es decir 13 años después- la Plata cayó un 92%. Pero no sólo eso sino que en el transcurso de esos 13 largos años pueden apreciarse varias caídas que tuvo después de cada recuperación (algunos repuntes seguidos de sucesivas caídas). En este sentido, se registraron caídas del 78%; 66%; 63%; 43%; y 62%. Por su parte, desde el último pico máximo de 2011 hasta el mínimo de 2020 la caída fue del orden de un 76%. En otras palabras, los que compraron en el pico de 2011 pudieron recuperar su inversión después de 14 años (a lo que debe sumarse, además, la depreciación sufrida por la moneda norteamericana durante ese lapso de tiempo).
Cotización de la Plata período 1976 - 2026:
Hay un mojón obligado en esta historia. Nunca deja de ser oportuno recordar el caso de los hermanos Hunt que intentaron acaparar el mercado de la Plata hacia finales de los 70 y principios de los 80, causando una subida del precio, pero fracasaron cuando los precios se desplomaron. Los Hunt compraron enormes cantidades de Plata física y futuros, acumulando la mayor parte de la oferta mundial y elevando el precio de la onza de ~USD 6,54 á ~USD 38,30. En marzo de 1980, los precios se dispararon, pero luego cayeron más del 50% en sólo cuatro días, causando pánico en los mercados. Los Hunt no pudieron cumplir con sus préstamos masivos, llevando a una crisis de liquidez, y quebraron.
Bueno, esta es la historia de los últimos 50 años. Como siempre es habitual ante tal evidencia, alguien se pone de pie y pronuncia la desafiante expresión “esta vez es diferente”. Y en la actualidad, el portavoz es nada menos que Alexander Campbell, ex director de mercados de materias primas de Bridgewater Associates, uno de los Hedge Fund más grandes del mundo. El argumento de Campbell es que la Plata se posiciona cada vez más como imprescindible en el ecosistema conformado por la construcción de paneles solares, la AI, y los vehículos eléctricos; lo que presupone una demanda creciente por este metal. Por ejemplo, la Plata (dependiendo de su cotización) explica alrededor del 10% del precio de un panel solar. Y esta demanda se encuentra con una oferta inelástica.
Por tanto, la postura alcista sobre la Plata podría resumirse en que es un metal con atributos muy específicos demandados incrementalmente por la industria global, y cuya oferta está limitada. Ante una mayor demanda y una misma oferta, la cotización -en consecuencia- debe subir (y mucho). En opinión de Campbell, esto hace que el ciclo actual de la Plata sea bien distinto a sus ciclos anteriores. Es decir, “esta vez es diferente”.
Pero resulta que al afamado Alex se le ha plantado enfrente un contrincante de fuste: en el otro rincón del cuadrilátero aparece el analista danés Andreas Steno Larsen.
Si bien Larsen admite que la demanda de Plata ha crecido en los últimos años, ésta sólo -muy recientemente- acaba de superar el nivel de los años de la primera década del presente milenio. Según su apreciación, esta situación no debe reflejar una trepada de la Plata como la experimentada en 2025. Siguiendo esta lógica, se pregunta por qué el uso industrial de la Plata se haya mostrado prácticamente plano en dos décadas, y seguramente sea esa la razón que también explique por qué no hay sólo minas de extracción de Plata, y la mayor parte se obtenga como subproducto de la minería de otros metales como el Zinc, el Plomo y el Cobre, entre otros. En consecuencia, para él, todo esto impide que los precios altos actuales se mantengan por mucho más tiempo.
La clave radicará entonces en saber si el precio actual de la Plata es elevado o no lo es; lo que es obviamente imposible de responder.
Si confrontamos ambos análisis, algo nos debe quedar bien en claro: es evidente que puede haber una mayor demanda proveniente de los paneles solares, o que China tiene una posición dominante ya que controla del 50% al 60% del procesamiento. Nota al pie del estribo: el gigante asiático produce la mayoría de la Plata en el mundo. Ojo con este tema que no es para nada menor: el residuo en tanto subproducto (Plata) es propiedad del que lo procesa (China).
Definitivamente, en cuestiones de invertir en un mercado determinado, hay sabores para todos los gustos.
Dicho esto, tal vez algunos aquí se inclinen por aferrarse a lo que postuló Mark Twain en cuanto a que "la historia no se repite, pero rima bastante". De ser así -y si resulta que al día de hoy ellos están comprados-, lo mejor sería mantener una mano firme sobre el picaporte de la puerta de salida colocando un buen stop loss sobre la posición.
En cambio, si hay otros que han optado por aquello de que “esta vez es diferente” y que, por tanto, apuestan a que el precio de cotización de este metal llegará a la estratósfera y más allá, será porque a esta altura del partido no ignoran la diferencia sustancial entre invertir y especular.
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