¿Lo harán en 2026? Tres grandes que apuntan a cotizar en Bolsa

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales) Mucho se ha hablado durante todo el año que recién termina sobre la posible salida a Bolsa de tres grandes empresas: Anthropic, OpenAI y SpaceX. De darse finalmente, la Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés) de cada una de ellas moverá mucho mercado. Sin lugar a dudas, constituirá uno de los sucesos más importantes de este 2026 en materia bursátil.

En el caso específico de Anthropic, ésta se ha consolidado como un competidor líder en el ecosistema de la AI, y sus próximas movidas tienen implicaciones que van mucho más allá de una sola organización. Su posible IPO en 2026 pondría a prueba si los mercados públicos están dispuestos a financiar la AI de vanguardia con las valoraciones privadas actuales, a la vez que exigiría la disciplina que conlleva la presentación de informes de resultados trimestrales.

El momento no es casual. Anthropic prepara una nueva ronda de financiación que podría valorarla en 350 mil millones de dólares, casi el doble de su valoración de tan solo hace cinco meses. En diciembre pasado, varios informes sugirieron que la empresa se estaba preparando para una posible IPO en 2026, y que ya había contratado a un importante estudio para apoyar los preparativos de la IPO; mientras que las discusiones con los principales bancos de inversión se describieron como “informales y en una etapa aún inicial”.

Eso significa que una IPO de Anthropic parece plausible en 2026, pero el cronograma no es fijo y el camino hacia la cotización en Bolsa probablemente dependerá de la rapidez con la que la empresa pueda convertir el rápido crecimiento en márgenes duraderos e ingresos empresariales más predecibles. Por el lado de OpenAI -a pesar de su fuerte alianza con Microsoft- sigue siendo una empresa privada, por lo que su valor se basa en rondas de financiación y ventas secundarias de acciones. 

Las últimas valoraciones que han surgido en mercados privados dan cuenta de:

~US$ 300 mil millones (primeras rondas período julio 2019 - abril 2025);

~US$ 500 mil millones (rondas posteriores desde agosto 2025).

Posibles valoraciones en negociaciones aún más recientes sugeridas por informes financieros y ventas secundarias podrían acercarse incluso al rango de USD 750-800 mil millones según mercados privados. Estas cifras ubicarían a OpenAI entre las empresas privadas -aún no cotizantes en Bolsa- más valiosas del mundo (junto con SpaceX).

Aunque hay mucho interés mediático y especulación, OpenAI todavía no ha presentado oficialmente ninguna documentación de salida a Bolsa (no hay fecha definitiva ni documentación presentada ante la SEC). Se dice que la salida efectiva al mercado podría ocurrir hacia fines de 2026.

Ahora bien, si OpenAI finalmente sale a Bolsa, varios reportes de mercados privados e información de analistas de Reuters hablan de una “valoración objetivo de hasta un billón de dólares para su salida a Bolsa”. Esa cifra sería una de las mayores valoraciones iniciales en la historia de una IPO tecnológica, superando por mucho a otras salidas tradicionales.

En materia de posibles IPO, todo indica que la frutilla del postre sería SpaceX. Es que la empresa de Elon Musk viene con un valor agregado mayúsculo. En efecto, según analistas de investigación de Ark Invest, Alphabet (Google) ya anunció el Proyecto Suncatcher, una iniciativa para explorar Centros de Datos de AI en órbita, tras los planes anunciados por SpaceX para desplegar Centros de Datos en el espacio utilizando sus satélites Starlink, y la alianza de Nvidia con Starcloud para enviar infraestructura informática a la órbita terrestre. No es ciencia ficción: ya hemos visto en anteriores apuntes que el suministro eléctrico se ha convertido en la piedra angular para la escalabilidad de la infraestructura de AI.

En este sentido, recientemente se ha advertido que algunas GPU de Microsoft están inactivas debido a la escasez de electricidad. Ahora que la lista de espera para las turbinas de gas es de aproximadamente siete años, mientras que la energía nuclear también es una solución a largo plazo, los hiperescaladores están recurriendo al espacio para obtener energía continua y así

sostener el crecimiento de la AI. Y es allí -justamente- donde SpaceX izaría bandera propia: los satélites deberían poder aprovechar la energía solar de forma casi continua y conectarse mediante láseres, creando una capa de computación global, distribuida y siempre operativa. Históricamente, los costos de lanzamiento han sido prohibitivos, pero en 2026, Starship debería cambiar las reglas del juego. Musk ha sugerido que Starship podría suministrar hasta 100 GW anuales a la órbita terrestre alta en un plazo de cinco años, “una vez superados desafíos como la disipación del calor y la radiación”.

SpaceX sigue siendo una empresa privada, y su valoración en el mercado ha aumentado mucho recientemente. Hacia fines de 2025, se especulaba que la valoración privada de SpaceX se ubicaba en torno a US$ 800 mil millones de dólares en una venta secundaria de acciones para empleados e inversores privados. Esta cifra representaría un fuerte incremento respecto a valoraciones anteriores (~US$ 400 mil millones). Informes de medios financieros indican que SpaceX está apuntando a una valoración mucho más alta al salir a Bolsa, con estimaciones que rondan 1,5 billones de dólares.

Aunque no hay una fecha oficial confirmada, los informes recientes y comunicaciones de la propia compañía indican que el objetivo de lanzar la IPO sería para la segunda mitad de 2026. De esta forma, SpaceX ha iniciado conversaciones con bancos de inversión importantes como Bank of America, Goldman Sachs, JP Morgan, y Morgan Stanley para preparar la operación.

La futura IPO de SpaceX podría ser una de las más grandes de la historia, potencialmente recaudando más de US$ 30 mil millones y superando récords previos de mercado. Gran parte del valor de la compañía proviene del servicio satelital Starlink, que se ha convertido en una importante fuente de ingresos y crecimiento proyectado.

Una aclaración más que oportuna para ir cerrando este apunte sobre mega salidas a Bolsa. El precio de una acción de una empresa tras una IPO (muy) a menudo baja al principio debido a una sobrevaloración inicial, toma de ganancias por parte de inversores tempranos, y ajustes inevitables. Los precios de salida pueden ser altos, provocando que la venta supere a la compra en poco tiempo. Esto se debe a que las empresas y los bancos de inversión pueden fijar un precio de IPO elevado, lo que llevaa un ajuste a la baja cuando el mercado real evalúa la acción en sí. A lo que se suma que los inversores institucionales o particulares que obtuvieron acciones a un precio preferencial antes de la salida a Bolsa suelen vender sus acciones de inmediato para obtener rápidos beneficios, aumentando así la oferta y bajando el precio.

Fue el caso de una de las empresas que integra hoy las Siete Magníficas. En efecto, la historia de Facebook (hoy Meta Platforms, Inc.) resulta más que elocuente. Cuando salió a Bolsa en mayo de 2012, Facebook realizó su IPO a 38 dólares por acción, valorando la compañía en 104 mil millones de dólares. Era la IPO tecnológica más grande de la historia para ese momento. Pero lo que sucedió inmediatamente después fue un desastre (aparente). Los fundadores y los inversores tempranos, finalmente con liquidez después de años de espera, vendieron el 57% de sus acciones en la IPO. El resultado fue devastador en el corto plazo. La acción se desplomó desde 38 dólares hasta 18 dólares (una caída de casi el 50%). Los titulares de entonces vociferaban que era “la peor IPO de la historia, que los insiders estaban descargando sus acciones sobre los inversores minoristas ingenuos, que el sueño de Facebook había terminado”, etc., etc.

Y es que esa venta masiva de los insiders no fue el final de la historia. Fue una transferencia necesaria desde unos pocos “creyentes” tempranos hacia millones de accionistas públicos que se sumarían luego. Una vez que esa fase de venta terminó, Facebook despegó desde esos 38 dólares hasta ~785 dólares en agosto pasado, un movimiento de casi 21x.

Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores CNV) de la República Argentina.

¿Lo harán en 2026? Tres grandes que apuntan a cotizar en Bolsa

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales) Mucho se ha hablado durante todo el año que recién termina sobre la posible salida a Bolsa de tres grandes empresas: Anthropic, OpenAI y SpaceX. De darse finalmente, la Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés) de cada una de ellas moverá mucho mercado. Sin lugar a dudas, constituirá uno de los sucesos más importantes de este 2026 en materia bursátil.