Comenzó el desembarco y crece la expectativa por las más de 5000 unidades de automóviles de la automotriz china BYD que llegan al mercado local, con tecnología de última generación y una calidad poco común en las terminales locales. En rigor, son unidades que ya están “prevendidas” en el mes de octubre, es decir, cada una ya tienen dueños asignados que se anticiparon a la compra.
En medio de la polémica instalada sobre la apertura de la economía y la rebaja de aranceles a bienes importados, Jorge Pesado Castro, titular de la concesionaria homónima y dirigente de la asociación de Concesionarias de Automóviles de la República Argentina (ACARA), oponó que “la formas en que se está haciendo (la importación) es muy buena: el patentamiento de autos en 2025 superó las 600.000 unidades y el permiso de importación es de solo 50.000 unidades, es decir que apenas alcanza a un 8% del total de las ventas del año pasado”.
Para el empresario, este ingreso está “mordiendo una porción del mercado y está azuzando a las terminales locales a mejorar sus modelos con mayor tecnología”. Estimó que la apertura a unidades chinas no es un problema para la industria automotriz.
“Calidad y tecnología aseguradas… Repuestos garantizados”
Respecto de la categoría de las unidades desembarcadas, Pesado Castro aseguró que “son vehículos de la más avanzada tecnología: China contrató diseñadores de autos europeos que fueron despedidos por el cierre de la VW y Stellantis” en el viejo continente y “desarrolló altísimos índices de calidad”: Respecto de los índices de seguridad (“test crash”) aseguró que son “excelentes”.
Lo mismo sobre la existencia de repuestos: “los repuestos de alta rotación están todos disponibles”, aseguró pesado castro. Inclusive las baterías (de las unidades eléctricas) que tiene una garantía de 8 años (más aún que la garantía del rodado). Al agotarse, pueden ser cambiadas por una nueva (a un costo de unos 7.000 dólares) o recicladas con alto rendimiento (por unos 3.500 dólares o menos).
La preferencia de los argentinos por los autos chinos comenzó a mediados del año pasado, cuando se pudo verificar el nivel de tecnología, sobre todo y los altos índices de seguridad y maniobrabilidad. Lo particular en estos casos es que “el cliente llega muy bien informado a la hora de comprar un auto chino”, aseguró el dirigente de ACARA.