El auge del pequeño exportador: cada vez más emprendedores venden al exterior sin estructuras tradicionales

Exportar nunca fue tan accesible para los pequeños emprendedores argentinos. El desafío ahora pasa por resolver envíos, documentación, tiempos de entrega y costos logísticos cuando no se cuenta con una estructura propia. 

Durante años, exportar parecía una posibilidad reservada para grandes empresas con departamentos especializados y estructuras de comercio exterior. Con el progreso de la tecnología digital, mejoras en rutas e infraestructura logística y nuevas herramientas aduaneras, esta realidad empezó a cambiar para miles de emprendedores argentinos.

Según datos relevados por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), las exportaciones argentinas demostraron un crecimiento interanual del 33,6% marcando un récord nominal desde al menos 1990. Este desempeño estuvo impulsado tanto por el aumento de las cantidades exportadas (20,6%) como por la mejora de los precios (10,8%), reflejando un contexto de mayor dinamismo para quienes buscan comercializar productos argentinos en mercados internacionales. 

En este escenario, la logística aparece como uno de los principales desafíos para sostener el crecimiento. El principal desafío que enfrentan ya no es llegar al cliente del exterior, sino poder enviarle el producto de manera eficiente.

En paralelo, los marketplaces continúan consolidándose como uno de los principales motores del comercio digital global, permitiendo que pequeños vendedores puedan acceder a consumidores de distintos países sin necesidad de contar con estructuras tradicionales de exportación. 

“Hoy el principal obstáculo para muchos emprendedores no es encontrar clientes en el exterior, sino saber cómo concretar la exportación. Vemos productores y pequeñas empresas con productos diferenciales, consultas desde otros países y oportunidades reales de negocio que muchas veces no avanzan simplemente por desconocimiento del proceso”,  explicó Santino Rebuffo, Country Manager de Mail Boxes Etc. en Argentina.

Recientemente, durante una reunión con un organismo provincial de apoyo a las PyMEs, esta realidad quedó en evidencia: existe interés por exportar, pero también una marcada falta de información sobre cómo iniciar ese proceso. Más allá de cuestiones como los costos, la logística o los requisitos aduaneros, persiste una barrera vinculada al acceso al conocimiento y al asesoramiento, especialmente entre pequeños productores y emprendedores”, agregó. 

La compañía, que opera una red global de más de 1.800 centros en más de 45 países, abrió sus primeros centros en el país con una inversión proyectada de 6 millones de dólares y planes de expansión hacia otros puntos, tanto de la ciudad como del interior del país. Sus servicios integran todo lo que un emprendedor necesita sin tener que contar con una estructura propia: gestión de envíos locales e internacionales, embalaje, almacenamiento y gestión aduanera, todo a medida de acuerdo a las necesidades de cada cliente.

El crecimiento del comercio digital no sólo multiplica las oportunidades para llegar a nuevos mercados: también expone una necesidad concreta de los negocios que operan en ese entorno. Contar con un servicio logístico que entienda necesidades específicas, los tiempos, los costos y la complejidad de los envíos internacionales deja de ser un diferencial para convertirse en una condición básica de operación.

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