Santa Fe reforzó su posición en torno a la conformación del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal y reclamó un esquema de supervisión con capacidad técnica real, alejando la posibilidad de que el nuevo órgano derive en una estructura meramente formal.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, participó en Buenos Aires de la reunión constitutiva convocada por el titular de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, acompañado por el subsecretario de Transporte, Jorge Henn. En ese ámbito, formalizó la propuesta para que Rosario sea la sede del Consejo, en lo que definió como un gesto concreto de federalismo.
Con 849 kilómetros de Hidrovía bajo su jurisdicción, 34 puertos -cuatro públicos y 30 privados- y una zona franca, Santa Fe concentra alrededor del 80 % de las exportaciones argentinas de granos. “Rosario es el epicentro del sistema exportador argentino y el núcleo logístico de la Hidrovía. Que el Consejo funcione allí es una señal concreta de federalismo efectivo y de compromiso con reglas claras”, afirmó Puccini.
La provincia ofreció infraestructura propia para el funcionamiento del organismo, con el objetivo de evitar gastos adicionales y garantizar cercanía con la operatoria diaria del sistema portuario y fluvial.
Las mejores condiciones
El ministro subrayó que el Consejo debe contar con equipos técnicos especializados y funciones efectivas de fiscalización: “El control no puede ser circunstancial; tiene que ser estable, profesional y respaldado por herramientas concretas. Dragado, balizamiento y mantenimiento no son palabras: son resultados medibles. Y el control tiene que mirar resultados, no solo papeles”, sostuvo. Advirtió, además, que el nuevo esquema debe priorizar la eficiencia por encima de la expansión burocrática. “Este esquema no debe convertirse en una estructura costosa. Tenemos equipos técnicos en las provincias y en los organismos existentes. La clave es coordinación, no aumento del gasto. Un Consejo fuerte no es el que más presupuesto tiene, sino el que mejor funciona con los recursos disponibles”, añadió.
Uno de los ejes centrales de la propuesta santafesina es incorporar la seguridad integral y la gobernanza público-privada como pilares del Consejo. La Provincia planteó que el organismo debe superar el mero monitoreo técnico del río y consolidarse como un espacio estratégico de articulación entre Nación y provincias, con continuidad institucional a 30 años.
Las exigencias técnicas de Santa Fe
Santa Fe aspira a integrar las dos divisiones del organismo -al norte y al sur de Timbúes-, lo que le permitiría intervenir en la supervisión de tarifas, obras y estándares de navegación. Entre los puntos planteados figuran: supervisión técnica permanente del dragado y el balizamiento; acceso a datos en tiempo real y certificaciones de obra; fiscalización económica estricta del concesionario; transparencia activa y publicidad de la información; evaluación ambiental interjurisdiccional; y estabilidad institucional con proyección de largo plazo. También, reclamó que el nuevo pliego contemple el canal de acceso al Puerto de Santa Fe como pieza estratégica de la conectividad regional.
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