FINRA viene actualizando varios datos, por ejemplo, de cómo está el margen de deuda. Y la conclusión es simple: nos encontramos ante un mercado apalancado marcando un récord histórico. Las cifras que brinda esta organización de enero son muy fuertes, y por los primeros indicios que se han visto de febrero, la cosa está empeorando aún más. La deuda de margen, es decir, el endeudamiento que toman algunos operadores para poder entrar en Bolsa, está -reiteramos- en máximos nunca vistos.
Esto nos dice que hay operadores comprando Bolsa con mucho dinero prestado. Es así de claro: si el mercado lleva ya varios años subiendo, por tal motivo los inversores se endeudan más. Compran, y los brokers dejan pedir más; vuelven a comprar, y así funciona la rueda en la que está metido el mercado entero. El problema es que mientras todo vaya bien el mundo gira feliz, pero cuando pase algo serio, esto puede caerse como un piano.
Observemos con detenimiento el siguiente gráfico publicado por Advisor Perspectives.
Gráfico I:
Podemos apreciar las cosas en cifras. Por ejemplo, ¿qué pasó cuando el margen de deuda llegó a un pico en el año 2000? Luego del pinchazo de la burbuja dotcom vino una recesión. Cuando el margen de deuda estaba en un pico en 2007, luego de la crisis subprime, vino una recesión. Y cuando llegó a otro pico en 2018, ahí empezó la guerra comercial de Trump 1.0 contra China, hubo otra caída.
Y cuando tuvimos el pico del COVID y a continuación la Reserva Federal empezó a izar las tasas, tuvimos la gran tendencia bajista del 2022 (antes habíamos tenido otro pico de margen de deuda). ¿Y ahora? Estamos con un excesivo margen de deuda.
Lo que nos dice este gráfico es que cuando el mercado está brutalmente apalancado, como es el caso actual, el mercado es extremadamente vulnerable. No quiere decir que mañana se vaya a pique mañana. Pero es vulnerable.
Por cierto, es muy importante destacar que este gráfico está ajustado por inflación. Como vemos, en color verde tenemos al S&P 500 y en azul tenemos al margen de deuda (Margin Debt). Ambos ajustados por inflación. Como puede apreciarse, el S&P 500 depende de estos grandes apalancamientos que el mercado va tomando, que son, mientras no pase nada, combustible puro para que siga subiendo la Bolsa. También se advierte cómo con cada caída del S&P 500, el margen de deuda desaparece a toda velocidad. Se “desapalanca” muy deprisa; se puede decir que colapsa.
Veamos ahora el siguiente gráfico.
Gráfico II:
En este caso sería el crecimiento del margen de deuda real (en línea azul), es decir, ajustado por inflación, y en línea verde tendríamos el crecimiento del S&P 500 real, también ajustado por inflación.
Como vemos, no está subiendo proporcionalmente (para algunos esa es la excusa que ponen para no hacer caso a esto del margen de deuda). El S&P 500 habría crecido desde 1997 (ajustado por inflación) un 327,5%, pero el crecimiento del margen de deuda es mucho mayor, en un 482%.
Es decir, que la deuda, el apalancamiento, está creciendo mucho más rápido que el mercado. Por lo tanto, lo que está claro es que el mercado ahora mismo está mucho más frágil que hace casi 30 años. Entonces se puede concluir que mientras no pase nada, el apalancamiento es positivo. Mucho dinero que está entrando hoy en Bolsa no está mal. Pero cuanto más alto sea el margen de deuda, más violenta puede ser la caída si algo falla.
Para terminar, viene al caso la difusión de una reciente encuesta de Bank of America (BofA). Se realizó durante la primera quincena de febrero, y se entrevistó a 196 administradores de fondos de inversión que mueven 575.000 millones de dólares en tanto activos bajo gestión (AUM, por sus siglas en inglés). Mostró que estos gestores tenían mínimos de efectivo y coberturas. Si se tiene en cuenta la nueva amenaza de aumentos de aranceles por parte de Donald Trump a pesar del fallo de la Corte Suprema de EE.UU. del viernes pasado, los que deja a muchos de ellos expuestos a una corrección. Además, el optimismo de estos administradores de fondos es más alto que el registrado allá por el 2021. Un 38% neto de los encuestados espera un crecimiento global más sólido, un aumento con respecto al mes anterior, según escribieron en una nota los estrategas liderados por Michael Hartnett del BofA.
Los niveles de efectivo se han desplomado a un mínimo histórico (3,3%), mientras que la asignación de acciones alcanzó su nivel más alto desde diciembre de 2024 con un 48% de gestores sobreponderados. Esto impulsó el indicador de sentimiento de la encuesta a su nivel más alto en más de cuatro años (índice Bull & Bear del BofA), lo que indica por cierto que los inversores deberían abastecerse de coberturas de riesgo y activos refugio. Sin embargo, casi la mitad de los encuestados afirmó no tener protección ante una caída brusca de los precios de las acciones (el nivel más alto desde 2018).
“Los bajos niveles de cobertura del mercado de valores son irrelevantes en un mundo de sorpresas positivas”, dijo Hartnett. “Pero importan mucho si las sorpresas de repente cambian drásticamente”.
En ese caso, el vínculo conflictivo que mantiene el margen de deuda con la inversión en Bolsa no tardaría mucho en transformarse en una relación tóxica.
Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.
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