El pasado miércoles, luego del cierre de la rueda bursátil en los EE.UU., Alphabet Inc. (Google) difundió los resultados de su segundo trimestre. El mercado reaccionó negativamente, y las acciones de Google sufrieron un duro golpe el jueves, con una caída del 7,13%, lo que supuso una pérdida de valor de mercado de aproximadamente 293 mil millones de dólares. ¿Qué pasó? Según indicaron los ejecutivos en conferencia telefónica, la previsión de inversiones de capital (capex) para todo el año se elevó de entre 180 mil y 190 mil millones de dólares a entre 195 mil y 205 mil millones de dólares, con un “aumento significativo" previsto para 2027.
El problema está en el capex y en la deuda que está generando no sólo Google, sino todo el resto del complejo integrado por los hiperscaladores. En otras palabras, el mercado está muy preocupado con todo esto del “aumento significativo” (desmesurado) del capex. La primera lectura es que estas compañías que eran verdaderas máquinas de ganar guita, que la usaban para recomprar sus propias acciones, para realizar nuevas inversiones, pagar dividendos, y ocurre que ahora, de repente, sólo toman deuda, porque se supone que esto lo van a rentabilizar dentro de ¿cuántos años?
Durante el fin de semana, el Financial Times alertó “que da la impresión de que algo no anda bien cuando los mercados reaccionan como si el aumento de las inversiones de capital relacionadas con la Inteligencia Artificial (AI) fuera algo terrible”.
Lo concreto es que Google tuvo un flujo de caja operativo de 39.069 millones de dólares, pero registró una inversión en capex de 44.924 millones de dólares. Lo que significa que tuvo un flujo libre de caja negativo en 5.855 millones de dólares. Fue el primer trimestre con flujo libre de caja negativo desde su salida a Bolsa en 2004. El capex, por su parte, se duplicó en sólo un año.
Si se proyecta al resto del ecosistema de los hiperescaladores, la situación se torna amplificada. La inversión conjunta prevista de los cinco grandes (Google, Amazon, Microsoft, Meta y Oracle) era hace unos meses de 611 mil millones de dólares. Ahora va a ser, para todo 2026, un 34% más: 821 mil millones de dólares.
Para el año 2027 -hace menos de un año- se proyectaban 720 mil millones, y ahora ya se calcula en 1,3 billones. Para el año 2028 se esperaba hace poco una suma en torno a los 804 mil millones, y hoy se estima que serán 1,4 billones de dólares.
La realidad es que el mercado está agotando su propia capacidad de paciencia: quiere ver que esta montaña de inversión de capital se rentabilice. Y por eso se ha castigado a Google tan duramente porque se considera que esos resultados -pese al fuerte incremento de ingresos tanto de almacenamiento y bases de datos en la nube como en publicidad-, no son suficientes para justificar semejante torta de gastos de inversión.
Según datos de Morgan Stanley, la emisión de deuda ligada a la AI en los mercados globales por parte de los hiperescaladores durante 2025 fue de 217 mil millones, en el 2026 fue de 341 mil millones, y sólo a junio de 2027 ya asciende a 585 mil millones. Este banco de inversión sostiene que esto no va a detenerse aquí; que va a seguir creciendo. Al respecto, puntualiza que el peso de estos cinco grandes en el S&P 500 es de ~20%, por un lado, y, por otro, estima que el volumen de sus respectivas deudas ya representan en el índice de Bonos de grado de inversión (IG) aproximadamente un 4,1%. Concluye entonces que “si en Bolsa pesan cinco veces más que en Bonos, la emisión de deuda tiene mucho recorrido por delante”.
En este sentido, no olvidemos que hace unos meses, por caso, Google emitió un Bono a 100 años (!) al 6,25%. Esta financiación se está usando para chips que tienen una vida útil de 18 á 36 meses. En fin…
Otro dato para nada menor viene del lado de los CDS (Credit Default Swap) de los hiperescaladores. Recordemos que un CDS es un seguro para cubrirse contra la posibilidad de un default de que no paguen los Bonos en cuestión. El de Oracle, por citar uno de ellos, cerró el viernes en 213 puntos. ¿Qué significa esto? Comprar un CDS para una cartera, por ejemplo, de 10 millones de dólares en Bonos de Oracle, implica que para cubrirse del riesgo de default de esta empresa, deben pagarse 213.570 dólares en concepto de seguro.
En definitiva, el mercado acepta muchas deudas (y muchas otras cosas más), simplemente ve como muy desproporcionado lo que justifica esa deuda, que es el gasto. Eso es lo que marcan como desproporcionado.
Y este es el problema de los resultados de Google. No es Google en sí misma, desde ya, sino que Google ha pagado un alto precio por ser el primero en difundir resultados trimestrales la semana pasada antes que el resto de los hiperescaladores. Ha reflejado una realidad que ya no es la del “paladar negro” del mercado (y que éste hará extensible a los demás).
Cuanto más capex se anuncie en adelante, mejor será para las empresas de semiconductores y almacenamiento a nivel global, que son, precisamente, los que venden los fierros a los hiperescaladores.
Y serán éstos últimos los que -muy probablemente- terminen pagando la fiesta.
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