Así, a la prohibición absoluta de celulares en el aula para alumnos primarios, le sumarán cierta flexibilidad en el caso de los chicos de secundaria: “en este nivel también provoca interferencias en el proceso educativo pero, al ser alumnos de mayor edad, utilizaremos este recurso y la tecnología con supervisión docente”, asegurando que “nuestros maestros están capacitados para aplicar las herramientas electrónicas en sus respectivas materias”.
En rigor, varios países están evaluando medidas restrictivas de protección para los menores, expuestos a las redes sociales, tentaciones de apuestas y jueguitos adictivos. Australia fue extrema, prohibiendo y responsabilizando a las propias redes sociales a que inhiban el ingreso de menores. Y el Reino Unido está analizando medidas similares.
Goity agregó que otro espacio de tolerancia en el uso de los celulares (siempre para alumnos secundarios), serán los momentos de recreación o descanso (como los recreos o las “horas libres”). El ministro advirtió que “el abuso de las redes sociales, la hipercomunicación, la ludopatía y el acoso pueden ser problemas gravísimos que hasta deriven en distorsiones para la salud mental. Son relaciones tóxicas” recalcó.
Por todo ésto, el ciclo lectivo a iniciarse en marzo será un punto de inflexión en la utilización de aparatos celulares en las aulas de las escuelas santafesinas.
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