Este comportamiento se enmarca en una tendencia sostenida: en promedio, durante los fines de semana largos en Argentina, los eventos registrados por alarmas crecen hasta un 25%, evidenciando un patrón asociado a la ausencia prolongada de personas en sus hogares.
El aumento de las incidencias ocurre en paralelo a una creciente preocupación social por la seguridad. Según un informe elaborado por Prosegur Alarms, 7 de cada 10 argentinos perciben riesgos en relación con su seguridad y manifiestan una mayor inclinación hacia soluciones tecnológicas que les permitan monitorear sus hogares a distancia.
“Los fines de semana largos suelen generar cambios en los hábitos de las personas, con más viviendas deshabitadas durante varios días. Esto impacta directamente en la actividad de los sistemas de seguridad y refuerza la necesidad de contar con herramientas que permitan mantener el control y la tranquilidad, incluso estando lejos”, explica Alejandro Sánchez Leon, director de Prosegur Alarms.
En la misma línea, el último Monitor de Inseguridad del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la UBA indica que el 70% de los ciudadanos cree que podría ser víctima de un delito en el corto plazo. Este dato refleja la profundidad de una preocupación que atraviesa a la sociedad y que influye incluso en momentos tradicionalmente asociados al descanso.
En este contexto, la adopción de soluciones de seguridad conectadas y monitoreadas cobra cada vez mayor relevancia, consolidándose como una herramienta clave para acompañar nuevas dinámicas de movilidad y brindar mayor tranquilidad a las familias argentinas.
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