La conocida metáfora que hace referencia al cocodrilo que si se echa a dormir termina fatalmente para él, en cuestión de guita, aplica a muchos argentos: la de pensar que con sólo dejar dólares en un canuto, colchón o caja de seguridad de un banco, es suficiente para empatarle o ganarle aún a la inflación. Es que la guita nunca duerme.
Una persona que en 1995 hubiera invertido un dólar en bolsa hubiera tenido una rentabilidad, es bien diferente a otra que no lo hubiera invertido en nada, manteniéndolo “dormido”.
En este último caso, ese dólar ajustado por inflación de EE.UU. vale ahora 47 centavos, y en bolsa ese dólar se habría convertido en casi 20 dólares. Por su puesto, en estos 30 años de mercados hubo al menos tres drawdown bien jodidos de atravesar: 2000; 2008; y 2022. Lo que interesa al observar el gráfico es el contraste a lo largo de ese lapso de tiempo entre la acción (invertir un dólar en el S&P 500), por un lado, y, por otro, la omisión (dejarlo debajo del colchón o caja de seguridad).
Desde Argentina se puede acceder al ETF que replica el S&P 500 (Ticker: SPY), adquiriendo el respectivo CEDEAR en pesos a través de un ALyC, o incluso a través de cualquier banco comercial que opere en nuestro país. Como se sabe, al comprar el CEDEAR de este ETF a través de BYMA, la cotización en ARS está influenciada por el dólar financiero implícito que es el Contado Contra Liquidación (CCL). La secuencia básica es la siguiente: precio del CEDEAR en pesos ≈ (Precio spot del ETF en EE.UU. * Dólar CCL) / Ratio de Conversión.
En el caso del ETF SPY, el Ratio de Conversión suele ser 20:1 (20 CEDEARs equivalen a 1 ETF original). Tener en cuenta entonces que el CEDEAR se mueve por dos variables:
- La cotización del SPY en Wall St (si el S&P 500 sube, el CEDEAR tiende a subir); y
- El CCL (si el dólar CCL sube, el CEDEAR también tiende a subir aunque el SPY opere sin cambios; pero si el CCL baja, el CEDEAR puede caer incluso con un SPY que cotice estable en Wall St). En resumen, la ecuación es: activo en USD + CCL implícito.
Cabe aclarar que en el corto plazo puede haber diferencias respecto del cálculo teórico debido a razones tales como oferta y demanda local, spreads, liquidez y arbitraje incompleto. No obstante -y más allá de esta última advertencia-, lo peor que se puede hacer es, precisamente, no hacer nada con un dólar “dormido” bajo el colchón.
Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.