La política aperturista del gobierno nacional divide aguas, según los sectores afectados. Y para las pequeñas y medianas empresas nucleadas en la FISFE, a las industrias santafesinas les va mal con este modelo.
Así lo aseguró el tesorero de la entidad fabril, Mariano Ferrazini, para quién “el 75% de las ramas industriales está peor que un año atrás” y “las fábricas tienen más del 45% de sus plantas ociosas, sin trabajar”. Para el dirigente, “las simplificaciones son brutales: hoy tenemos problemas en la generación de oferta a gran escala y eso genera asimetría con ciertos países con los que tenemos apertura indiscriminada”. Solo a modo de ejemplo y tomando un caso cercano, comentó que “Paraguay paga solo el 10% de IVA (en Argentina es del 21%) y las cargas laborales son de la mitad que acá”. Para Fisfe “hay que competir pero este modelo de apertura, definitivamente, genera pérdida de fuentes laborales”.
Según datos nacionales, la caída del empleo se viene acelerando a un ritmo de 4.000 puestos de trabajo perdidos por mes. En Santa Fe no hay datos contrastables pero, Ferrazini estimó que “la provincia es el 10%, aproximadamente, de esa cifra y hay falta de expectativas a futuro”, aseguró.
La actualización laboral es necesaria
Respecto del proyecto de ley presentado por el oficialismo en Senadores, opinó que “la modernización de la legislación del trabajo es necesaria pero, sólo una ley no va a generar más puestos o más ocupación”. Reconoció que debe haber reformas porque “la industria del juicio laboral crece todos los años en Argentina”.
Desde FISFE, apoyan una actualización laboral pero, “con el máximo consenso posible para evitar la judicialización a futuro de las medidas que se adopten que tiraría para atrás todas las decisiones que se voten”, finalizó.