Cómo dejar de perder guita en los Mercados: Ojo con los Bonos británicos

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales) Este “enfoque” se basa en el consejo de Warren Buffett:en inversiones sólo hay dos reglas. Regla 1: nunca pierdas dinero y Regla 2: nunca olvides la Regla 1. Remitimos aquí a lo que, por acción u omisión, no termina bien

Una inversión de 2012 en un ETF de Bonos gubernamentales británicos (los ingleses los llaman Gilts), con vencimientos de 15 años o más, te habría dejado con una pérdida del 5 %. Así que después de prestar tu dinero al gobierno del Reino Unido durante casi 15 años, no recibiste ninguna recompensa en absoluto. Perdiste dinero. Pero se pone mucho peor. Descontada la inflación, la pérdida se dispara a un impresionante 35 %. Cada 100 libras esterlinas (GBP) invertidas en ese ETF valdrían ahora apenas GBP 65 en tanto poder adquisitivo. Y la volatilidad promedio en los últimos 5 años fue del       13 %, no mucho menor que la de las acciones. Entonces, ¿cómo se sigue llamando a esto un activo seguro? Un Bono que destruye un tercio de tu poder adquisitivo mientras se mueve casi como una acción no es para nada seguro.

En esta misma sección, ya hemos visto en el apunte de la semana pasada cómo el mercado de Bonos mueve el amperímetro.

En el ojo del huracán opera un posible bonus track adverso: la crisis del gobierno de Keir Starmer en Gran Bretaña, si replica la zozobra de Liz Truss en 2022, podría espantar la exposición al asset class de Renta Fija en todos los mercados internacionales. 

Inglaterra está en una situación muy delicada. En los últimos días, el gobierno dirigido por Keir Starmer, perdió 1.500 bancas en las elecciones municipales y desde entonces tanto su gobierno como la oposición piden su cabeza. Starmer por el momento aguanta, pero cada día está más cerca de caer.

Bloomberg publicó este último sábado una nota más que elocuente a este respecto que puede leerse aquí.

En los últimos 10 años el Reino Unido ha tenido 6 de estos y solamente David Cameron completó un mandato entero de 5 años.

Ahora bien, Inglaterra no es el único que vive en este vecindario. Francia está igual con la deuda sobre PIB por encima del 110% (y sin acuerdo político). España lleva años sin aprobar nuevos presupuestos. Italia anda por el 140% de deuda sobre el PIB. Japón tiene el récord con 250%, e incluso Estados Unidos supera el 120%.

Entonces, ¿por qué Inglaterra con solo un 100% de deuda sobre PIB será la que caiga primero? La clave está en el protector dentro de cada economía. En los países de la Unión Europea se protegen con el TPI, el Transmission Protection Instrument creado en julio del ‘22 por el Banco Central Europeo para evitar problemas en los Bonos de los Estados miembros. Japón tiene controlado su mercado de deuda con más del 50% de todos ellos y además enormes reservas.

Y EE.UU., por su parte, tiene al dólar y tiene a la Fed, instrumentos suficientes (por ahora) para hacer frente a cualquier crisis. Por su parte, Inglaterra tiene al BoE, el banco central más austero, quien primero apagó el QE y el que más Quantitative Tightening (QT) ha hecho. Una postura que sería ideal pero que en este contexto no le está ayudando.

Lo que el mercado ve es que mientras que las demás economías tienen a alguien a ese banco central que les protege imprimiendo para evitar problemas antes de que se produzcan, el Banco de Inglaterra no. El BoE ha acudido al rescate de su gobierno solo cuando la situación se ha vuelto insostenible. Como ocurrió por ejemplo en septiembre de 2022 cuando el presupuesto anunciado por el gobierno de Liz Truss provocó que el interés de sus bonos a 30 años pasase del 3,5% al 5% en apenas cuatro días, tumbando los fondos de pensiones y poniendo en riesgo las jubilaciones de millones de ingleses.

En ese punto el BoE se vio obligado a imprimir nuevas libras y evitar así el colapso de las pensiones. Este episodio supuso el final del gobierno de Liz Truss que apenas duró 49 días como primera ministra, el mandato más corto de la historia. Es por esta tendencia a la inacción de su BoE, una tendencia transmitida al mercado, que el Bono de Inglaterra es de los que más está sufriendo a pesar de tener una situación de deuda menos mala que las de los otros países comparables.

Así, en las próximas semanas lo que espera el mercado es que se repita el episodio vivido bajo Liz Truss, pero con el Bono inglés no llegando al 5%, nivel en el que ya se encuentra, sino al 6%, o incluso al 7%; que sufra una caída tal que avise al resto del mundo de que la situación se ha ido de las manos y hay que hacer algo.

Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.