Cómo dejar de perder guita en los mercados: Crónica de una acción que debuta sobrevalorada en Bolsa

(Por Andrés Mautone, Finanzas Personales) Este “enfoque” se basa en el consejo de Warren Buffett: en inversiones sólo hay dos reglas. Regla 1: nunca pierdas dinero y Regla 2: nunca olvides la Regla 1.Remitimos aquí a lo que, por acción u omisión, no termina bien.

Lo ocurrido ayer con la cotización de SpaceX (Ticker: SPCX), demuestra lo difícil que resulta para un inversor particular hacer pie frente una OPI (oferta pública inicial de acciones) cuando una empresa sale a Bolsa. Máxime cuando se trata del debut más grande de la historia.

En dos apuntes anteriores, advertimos que había que prestar la debida atención al emprender este camino, y que el mercado, además, descontaba (demasiado) que el precio fijado de salida a Bolsa se clavaría con precisión quirúrgica en los 135 por acción.

Precisamente, desde el vamos, esto último fue lo que en realidad no ocurrió. Y no sólo entre inversores particulares de Argentina sino también entre otros en distintos puntos del vasto mundo. Más adelante daremos cuenta en detalle sobre este punto y que refleja bastante bien el título que lleva este “enfoque” publicado aquí los días martes: “Cómo dejar de perder guita en los mercados”.

Pero antes, vamos a señalar una serie de datos que vinieron dándose horas antes incluso del día del debut y también durante las jornadas que siguieron al mismo.

La influyente CFRA (Center for Financial Research and Analysis) que es una firma global líder en soluciones y análisis de inteligencia financiera, en el arranque del martes 16 daba cuenta que esta acción estaba excesivamente sobrevalorada y recomendaba “vender”, fijando un precio objetivo de 115 dólares por acción “de aquí a 12 meses”. En este paper, CFRA precisaba que tras su salida a Bolsa, SPCX alcanzó una valuación cercana a 130 veces sus ventas anuales (aclaraba que no se refería a ganancias o flujo libre de caja sino ¡a ventas!). En comparación, el índice S&P 500 (SPX) cotiza en torno a 3,6 veces ventas (siendo su promedio histórico de casi 1,9 veces ventas). 

Por su parte, con anterioridad al debut del viernes 12, Morningstar aconsejaba comprar durante la jornada de la IPO a no más de 65 dólares por acción; mientras que Jefferies Financial Group -directamente- anunció que apostaría a la baja, y se iba a poner short en SPCX.

Habitualmente, durante una salida a Bolsa las empresas contratan a bancos de inversión que se encargan de la venta. Parte de la comisión de suscripción del banco suele incluir una opción para vender acciones adicionales -más de las que la empresa se había fijado inicialmente- si el precio de las acciones supera las expectativas. La demanda de la salida a Bolsa de SpaceX resultó ser muy superior a la oferta inicial de acciones disponibles en el mercado. Por lo tanto, el precio de las acciones se disparó tras la apertura. Esto activó las opciones para muchos de los bancos de inversión involucrados.

"La demanda superó con creces la oferta inicial", declaró un experimentado bolsero a Reuters. "El interés de los inversores minoristas era alto, pero varios fondos importantes presentaron pedidos masivos, por lo que los suscriptores quisieron recurrir a la sobreasignación para satisfacer estas posiciones masivas".

Y acá arrancaron los problemas para muchos inversores particulares (y no sólo, como dijimos, de la Argentina). SpaceX había fijado un precio de salida de 135 dólares por acción, pero con un atraso de 2 horas, abrieron a 150 dólares y se dispararon. Los inversores minoristas se apresuraron a invertir en SPCX con la expectativa de que se convirtiera en una de las próximas grandes empresas tecnológicas.

La demanda de la oferta pública inicial superó por mucho la oferta disponible. El 5 de junio, se había informado que los suscriptores habían recibido pedidos por el doble de acciones que estaban autorizados a vender. La demanda real el 12 de junio, fecha de la OPI, pudo haber sido cuatro veces mayor que la oferta.

En parte, esto tuvo que ver con el interés de los inversores por las acciones de SPCX. Gran parte de la sobredemanda se debió, sin embargo, a la escasa cantidad de acciones que se pusieron a la venta. Menos del 5 % de las acciones estaban disponibles para la negociación pública. Los primeros inversores, los empleados y el fundador Elon Musk controlan el resto.

Los grandes bancos de inversión que participaron en la colocación entre sus clientes VIP y varios brokers (Charles Schwab y Raymond James, entre otros, estuvieron también muy activos) lograron vender a inversores particulares en los EE.UU. acciones de SPCX a 135 dólares, tal como se había fijado inicialmente. Pero no fue el caso de la mayoría de inversores minoristas fuera de los EE.UU.

En el caso específico de la Argentina, empezaron a venderse las primeras acciones a 160 dólares recién cerca del mediodía (hora local). En otras palabras, de arranque nomás, los inversores particulares en nuestro país pagaron casi un 19 % por encima de sus pares norteamericanos por estas mismas acciones. Si bien la cotización se disparó hasta tocar durante la jornada del martes 16 los 225,64 dólares, a partir del miércoles y jueves pasados (el viernes fue feriado en EE.UU.), empezó a caer con fuerza, y ayer lunes, cerró a 154,60 dólares. En otras palabras, en sólo tres jornadas bursátiles, la acción de SPCX cayó un 31,5% desde el máximo alcanzado el martes de la semana pasada.

Según Bloomberg, “la espectacular salida a bolsa de Elon Musk parece estar llegando a su fin. Las acciones de SpaceX cayeron por tercer día consecutivo después de que la compañía anunciara la semana pasada que venderá bonos con calificación de grado de inversión por primera vez, como parte de lo que se espera sea una masiva oleada de endeudamiento. Las acciones cayeron un 16% el lunes en Nueva York, perdiendo más de 600 mil millones de dólares en valor de mercado. Este descenso se produce tras un retroceso de más del 8% entre el miércoles y el jueves, antes del cierre del mercado
 stadounidense el viernes por la festividad de Juneteenth”.

De acuerdo a Michael Rourke, estratega jefe de mercado de JonesTrading, "cualquiera en el mundo que quisiera comprar esto, ya lo ha hecho". Nos parece que llegado hasta acá, habría que hacer una aclaración por demás oportuna.Más allá de lo que describe Bloomberg, y lo que sostiene este muñeco de JonesTrading, no cabe duda alguna que a mediano-largo plazo la cotización de SpaceX tenderá a correlacionarse con resultados de crecimiento consolidado. Sin ir más lejos, el próximo 2 de julio SPCX será incluido en el Nasdaq-100.

De esta manera, varios ETFs ligados a alta tecnología (XLK, QQQ, etc.) tendrán que incluir a SPCX en sus respectivos portfolios. Debido a la gran ponderación que va a tener la empresa en cada uno de estos ETFs, los inversores institucionales y CTAs, al comprar el índice Nasdaq-100, adquirirán indirectamente a SPCX, y la acción debería tener entonces un renovado recorrido al alza.

Pero hasta el 2 de julio, para muchos inversores particulares que compraron cuando la empresa salió a Bolsa, llegar nadando hasta la otra orilla será como cruzar un río plagado de cocodrilos.

Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.