Según informa el sitio digital “SL 24” de San Lorenzo, semillas como camelina, carinata, canola y girasol, que se suman a la molienda tradicional de soja, permitirán a LDC mejorar la utilización de su infraestructura a lo largo de todo el año, adaptándose a la disponibilidad estacional de los distintos cultivos. Según informó la compañía, la nueva línea posibilita el procesamiento de estas semillas para la obtención tanto de harina proteica destinada a la alimentación animal como de aceites vegetales, que serán utilizados en la producción de biocombustibles avanzados, entre ellos el combustible de aviación sostenible (SAF) y los aceites vegetales hidrotratados (HVO). Estos productos resultan clave para acompañar los compromisos globales de descarbonización y transición energética.
El portal destaca también que esta incorporación no solo amplía la flexibilidad operativa del complejo de Timbúes, sino que también fortalece su propuesta comercial para clientes del mercado doméstico e internacional y cita a Fernando Correa, Head regional de Oleaginosas de la cerealera, para quien “la incorporación de estas nuevas capacidades de procesamiento en Timbúes mejora la eficiencia operativa del complejo durante todo el año y nos permite integrar de manera más eficiente una gama más amplia de cultivos a nuestra operación regional”.
En términos operativos, la nueva línea permite procesar hasta 3.000 toneladas diarias de semillas oleaginosas adicionales durante los períodos de menor actividad estacional, alternando con la capacidad habitual de 7.000 toneladas diarias de molienda de soja que mantiene el complejo durante el resto del año. La inversión incluyó la instalación de equipamiento específico para semillas de alto contenido de aceite, como prensas especializadas, cocinadores rotativos y verticales, separadores de impurezas y decantadores, diseñados para maximizar la eficiencia del proceso.