Hoy opera en Colombia, Costa Rica, Venezuela, Ecuador, EUA y España, donde Madrid es su segunda sede con mayor facturación. En conjunto atienden cerca de 150,000 personas al mes, con un ticket promedio de entre US$ 30 y US$ 90 por visita.
El concepto nació para millennials que buscan cantar sin ir a un antro ni quedarse horas en un restaurante. Es un restaurante bar enfocado en música de desamor, pensado como experiencia para desahogarse. El tipo de ambientación invita a tomarse fotos y compartirlas en redes, lo que ha ayudado a que el formato conecte con nuevas generaciones y supere ya las 20 sucursales dentro y fuera de México.
Todas las locaciones juntas atienden cerca de 150.000 personas al mes, con un ticket promedio estimado de US$ 52 por visita.