Para empezar, podemos decir que lo que abordaremos a continuación es una especie de ampliación a lo tratado con mayor extensión en el apunte publicado en esta misma sección el pasado día martes, donde dimos cuenta de la correlación evidente entre inflación interanual en los EE.UU. cuando empieza el alza de tasas por parte de la Fed, y cuánto sube finalmente en el primer año del nuevo ciclo.
Siguiendo esta línea, nos lleva a echar un vistazo a un reciente informe elaborado por Raymond James que estudia los últimos seis ciclos de la Fed donde subió tipos en el 1994, 1997, 1999, 2004, 2015 y 2022. Ahora estaríamos en el séptimo ciclo. La estadística parece bastante concluyente, además es muy interesante porque ha separado el comportamiento que tuvieron en la Bolsa las grandes, medianas y pequeñas empresas de los EE.UU. durante estos períodos.
En principio, digamos que a un mes, el mercado se mantiene plano históricamente tras la primera subida de tipos. No se mueve mucho.
En todo caso las medianas empresas (representadas por el índice S&P MidCap 400) lo hacen un tanto peor y las grandes un poco mejor. A tres meses todas se equiparan, casi sin distinción. Allí pesa indudablemente la subida de tipos y las grandes empresas bajan un 2%; mientras que las pequeñas compañías (representadas por el índice Russell 2000) bajan un 2,8%.
O sea que ya a tres meses las cosas no suelen ir tan bien. Y luego a partir de allí, históricamente, comienzan se recuperarse. Ya a seis meses, tanto las pequeñas como las medianas empresas se recuperan más que las grandes pero todas en realidad suben 3,2%; 3,2%; y 1,9%, respectivamente.
A los doce meses todas las empresas se han recuperado, pero las medianas y las pequeñas tienden a subir en términos relativos mucho más que las grandes. Es decir que a las grandes les afecta el ciclo más que a las pequeñas y medianas. Las grandes recién suben después de un largo año.
De la primera subida de tasas de un nuevo ciclo, se observa un 7% de rentabilidad promedio. Las medianas muestran un 11,6%, y las pequeñas un 10,4%.
En la actualidad -de momento-, lo que ha conseguido la Fed es recuperar cierta credibilidad. Anteriormente, con Jerome Powell al mando, se consideraba que la Fed estaba muy por detrás de la curva. Ahora, con Kevin Warsh como presidente, con esta subida todo indica que es lo que debía hacerse. Eso no quita que desde este miércoles la rentabilidad de los Bonos largos a 10 y 30 años volvió a tensarse con fuerza.
Pues bien, hemos dado cuenta entonces cómo se han comportado las grandes, medianas y pequeñas empresas de los EE.UU. en los últimos ciclos de subida de la tasa de fondos federales por parte de la Fed. Reiteramos como siempre: que la historia se repita de la misma manera ya es otra cuestión; tan relativa como todo lo que acontece en los mercados financieros.
Pasemos ahora a analizar brevemente un interesante paper de Pictet Trading Strategy donde hace referencia específicamente a la situación actual de los sectores que integran el índice S&P 500. Así, Pictet calcula el porcentaje de valores del S&P 500 que se encuentra un 20% o más de su máximo y los compara frente a los picos registrados durante las grandes crisis. Aunque parezca paradójico, hoy un tercio del S&P 500 está en un mercado bajista. Es decir, está a más de 20% de sus máximos que es, precisamente, la definición de un mercado bajista. De momento llama la atención que con un índice casi en máximos tengamos un 32% en mercado bajista. A este respecto, Pictet marca que la señal de advertencia (luz amarilla) se encontraría en un 40%.
Con un 40% de valores que se encuentren en territorio bajista nos está indicando que la cosa se está poniendo morada, y ya con un 50% de valores en mercado bajista nos estaríamos enfrentando con un daño avanzado.
Pero hay algo aún más interesante. Si ponemos atención por sectores como consumo discrecional (que pesa menos en el índice) ya está con un 51,1% de valores que ya han bajado más del 20%, es decir luz roja avanzando de frente.
¿Y qué pasa con el sector de la tecnología? El 56,2% de la tecnología está por debajo del 20% desde su último máximo. Es decir, estamos bastante cerca de máximos también en el principal índice tecnológico (como es el Nasdaq 100) pero más de la mitad de los valores tecnológicos tienen una caída de más del 20% desde sus respectivos máximos (!). En otras palabras, todo se está concentrado en apenas 10 valores (los Siete Magníficos más tres otras corporaciones a lo sumo), y la mayoría de las tecnológicas no la están pasando bien precisamente.
De vuelta: el 51,1% de los valores de consumo discrecional ya están en mercado bajista. Tal vez no sea preocupante porque este sector sólo pondera el 8,8% sobre el total del índice. Pero es que el sector tecnológico pondera el 37,8%, y el 56,2% de los valores tecnológicos están en mercados bajistas con una caída de más del 20% desde máximos.
De acuerdo al análisis de Pictet, si aislamos el sector tecnológico del resto, éste ya se encuentra en plena zona de alerta (>50%).
¿Es para alarmarse? No parece todavía: mientras las diez principales empresas sigan empujando el carro…
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