¿Qué está pasando con el Oro? (La incidencia de la liquidez y el tipo de interés)

(Por Andrés Mautone - Finanzas Personales) Hubo una guerra (al menos hasta ayer), se tensó la inflación y sin embargo, el precio del Oro cae. ¿Es que el Oro ya no funciona como antes? Bajó más de 7% en lo que va de junio cuando debería haber ocurrido lo contrario.

Como frente a toda commodity en general y como ante todo metal precioso en particular, incursionar en el mercado del Oro siempre fue para pocos iniciados.

Si bien el Oro tuvo un 2025 excepcional, otras veces (y fueron varias) acusó mercados laterales y tuvo caídas abruptas, incluso, por largo tiempo.

Precio contado Oro / USD (último año): 

 

Desde el pasado 29 de enero, que alcanzó un máximo de 5.602 dólares por onza, el Oro viene cayendo en torno al 25%. ¿Esto significa que ha dejado de ser considerado reserva de valor? En todo caso, esta cuestión es relativa, ya no absoluta. 

Sin ir más lejos, en los últimos 45 años se manifestó con marcados altibajos.

En efecto, entre 1980 y 1982 el precio del Oro experimentó un mercado bajista tras tocar un récord histórico de USD 850 por onza en enero de 1980. El metal dorado cayó bruscamente, descendiendo hasta tocar un piso de USD 306 a mediados de 1982. Y se mantuvo lateral hasta abril de 2002. Veinte años clavados. Desde 1980, si alguien hubiese comprado, por ejemplo, a USD 500 por onza -ya no en el máximo de aquel 850-, recién en 2005 -esto es, 25 años después-, hubiera recuperado la inversión. Veinticinco años es casi media vida adulta...

Así, en 2005 ese inversor recupera el precio al que ha comprado, lo cambia por dólares, pero se tiene que comer la inflación en EE.UU. de 25 años desde el 1980 hasta 2005. Puesto de esta manera, un inversor particular que haya invertido en ese cuarto de siglo no preservó valor para nada. Veinticinco largos años de pérdida de poder adquisitivo.

Si bien es cierto que si esa inversión hubiera sido mantenida hasta 2011, la cotización por entonces habría alcanzado los USD 1.800 por onza. No obstante, en este caso, el lapso de tiempo transcurrido marcó 31 años. Más de tres décadas…

Hubo un pico máximo en ese 2011, pero después vino una caída del 45%. 

Tampoco allí fue reserva de valor porque estuvo 25 años sin subir, o porque estuvo desde el 2011 hasta el 2023 también sin subir.

Dicho todo esto, ahora volvamos al presente de 2026.

De acuerdo al análisis de Michael Howell, fundador y CEO de Cross Border Capital, el comportamiento del Oro en la actualidad debe encuadrarse en el marco de lo que viene haciendo China, y no por lo que hacen o dejan de hacer otros países. “No estoy diciendo que otros países se han detraído”, aclara Howell. Según él, el principal motivo ha sido el grado de la expansión de liquidez china. “Lo que vemos ahora es una inflexión en las inyecciones de liquidez por parte del Banco Popular de China (PBOC), que ha provocado un gran impacto a nivel global en el mercado del Oro”, puntualiza dando así más detalles.

Otros analistas suman a este punto el hecho de que el Oro tiene una correlación inversa con el dólar, y por tanto depende mucho de los tipos de interés. Se puede decir -sin caer en reduccionismos- que al Oro lo que le pesa realmente son los tipos de interés.

El Oro no paga ningún cupón, ni paga dividendos. Entonces su competidor directo es el Bono (que sí paga) o la liquidez. Una de las dos cosas, o las dos juntas. Lo que decide quién gana es el tipo de interés real, es decir, el tipo nominal menos la inflación esperada. Técnicamente hablando, si las expectativas de inflación subieran más que los tipos nominales, el tipo real bajaría, y eso sí podría contribuir a la suba del Oro.

Es que la inflación que se ha tensado está obligando a la Reserva Federal (ahora bajo la presidencia de Kevin Warsh) a no recortar tipos de interés, e incluso supone riesgo de subidas (tal como se dejó trascender en el día de ayer en la reunión del FOMC). Entre tanto, la semana pasada el Banco Central Europeo (BCE) subió 25 puntos básicos (bps) la tasa de referencia, y el Banco de Japón (BoJ) subió anteayer idénticos bps, llevando su propia tasa de interés al 1% (esta cifra representa el nivel más alto desde el año 1995).

Por lo tanto, tipos más altos, tipos más tensos, evidentemente conspiran contra el Oro. El Oro, al no rentar nada, está en problemas. Esa es la clave bajo esta óptica.

Si la inflación no empieza a bajar la Fed subirá los tipos de interés. Resultado: el Bono gana, y el metal dorado pierde atractivo. 

De esta forma, podría explicarse la caída del 25% desde fines de enero (que además fue influida por los excesos alcistas que había tenido anteriormente). 

La secuencia temporal para el Oro sería la siguiente: máximo histórico en enero, rebote tras la guerra en Medio Oriente (que duró poco), y a partir de ahí empezó a prevalecer más la tensión en los tipos de interés con una caída de poco más del 7% en junio.

Disclaimer: El contenido de este apunte no debe interpretarse bajo aspecto alguno como consejo de inversión o recomendación de compra o venta de un activo o título en particular. Dicho contenido representa únicamente la opinión personal de quien lo suscribe. En todos los casos, todo inversor particular debe asesorarse con un profesional (ALyC) inscripto y habilitado a tal efecto ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) de la República Argentina.